jueves, 17 de julio de 2014

Ruta da Caramiña e Galicia Máxica Trail Adventure Monte Pindo.

Y ahora un dos en uno, una entrada para dos retos.
Domingo 22 de Junio me desplazo desde Quilmas para participar en la BTT organizada por los compañeros del PC Baiker do Vilan, que organizaban ya su tercera ruta. A las dos anteriores no había podido asistir, una por enfermedad y otra por motivos de trabajo, y cerca he estado en esta de no poder asistir tampoco, ya que este mismo día tenía un viaje a Barcelona por motivo de trabajo.
En un principio la ruta tenia la opción de larga o de corta, la larga constaba de 65 km, y esa era mi intención, pero lo rompe piernas del recorrido hizo que no superase el corte en tiempo y me conformara con hacer el trayecto corto, unos 44 km.
Se me escapan y acabamos de empezar.

Se dio la salida del muelle de Camariñas y partimos sobre unos 200 participantes, muchas caras conocidas de las distintas rutas en las que llevo participado en este año, y como no varios compañeros del CC Dumbria como Víctor Trillo o Dito, y también varios componentes del CC Cee, asi como algún que otro cliente del chollo.
Bajando no se me escapan.

En un principio la ruta transcurrió por caminos estrechos, lo que hizo que se estirara el grupo, delante como siempre los pros, los que van a cuchillo, yo como casi siempre en el medio en tierra de nadie.
Sobre el km 7 llegó la primera subida importante con el faro Vilan como testigo, una trialera en subida en la que fue difícil mantenerse sobre la bici aunque lo he intentado, pero entre que si los que van delante se paran y que uno no es que tampoco fuese sobrado, hubo que echar pie a tierra. Pero no pasa nada, se vuelve a montar y a continuar.
Una cruzadita, esto es lo mio.

Después un sube y baja hasta el km 17 donde vuelve otra subida por una zona impracticable, incluso hasta los de las motos se les atragantaba.... y al llegar a lo alto un descenso vertical y arriesgado, donde como siempre muchos eligieron bajar desmontados (no fui yo uno de ellos). sobre el km 20 toco otra subida con su correspondiente bajada a cuchillo, que continuaba con el típico sube y baja rompe piernas hasta el km 30 donde había otra bajada por trialera muy guapa (pena de no haber fotógrafo en esa zona) que terminaba en el avituallamiento donde se hacia el corte de las dos rutas.
Siempre intento ir montado, pero no siempre se puede.

Desde al avituallamiento hasta meta todo el trayecto fue bordeando la costa por lo que las vistas eran inmejorables para recrearse, pasando por el barco que encallo este verano, el propio faro Vilan, y las numerosas calas que hay por la costa camariñana, sin duda un auténtico regalo para la vista.
Galicia es un paraíso.

Decir que recorrí los 43,6 km en 3:10, y aunque antes de empezar la glucosa estaba un poco alta, durante la prueba se estabilizó, teniendo incluso que tomar bebida isotónica y geles con hidratos para poder terminar. Al terminar la prueba la glucosa se encontraba en 70mg/dl, un pelín baja por lo que antes de irme a comer ingerí una pieza de fruta para evitar una hipoglucemia.
Al final había preparado para comer todos los participantes juntos en el pabellón de deportes, pero debido a que debía de marcharme a Barcelona no pude quedar a comer allí.
Agradecer como no el buen trato recibido por la organización, parte de ellos amigos y conocidos varios, y si Dios quiere el año que viene nadie os librara de que vuelva y me quede a comer.
Y AHORA UNA DE LAS LOCURAS MAS GRANDES QUE LLEVO HECHAS, EL TRAIL EN EL MONTE PINDO
Si señores este pasado Sábado día 11 no se me ha ocurrido otra cosa que anotarme para correr un trail. Era algo que me rondaba por la cabeza desde el año pasado, cuando pasando por El Pindo, el día que se celebró la citada prueba, me entró el gusanillo de participar en ella.
Lo primero que hice, ya hace un año, fue el darle al ME GUSTA en al página de Facebook de GALICIA MAXICA TRAIL ADVENTURE que es quien organiza la citada prueba, de esta forma me garantizaba el enterarme en tiempo de cuando se celebraría.
Y asi fue, me inscribo unas tres semanas antes de la prueba, y había dos opciones, un minitrail de 15 km y el trail de 23 km, en un momento de cordura y lucidez decidí inscribirme en el minitrail, ya que pensé que seria suficiente.
Unos días más tarde la organización cuelga en su web un comunicado indicando que por temas de permisos se ven obligados a variar el recorrido por lo que el minitrail queda anulado y el otro se reduce en 3 km, que nos dan la opción de hacer el completo o devolver el dinero.
Yo que soy echado hacia delante decido hacer el trail completo, y empiezo una mini preparación acelerada, saliendo a correr todos los días al llegar a casa después del trabajo, empezando por trayectos de 6 km y subiendo poco a poco la distancia hasta dos días antes de la carrera en que recorrí casi 15 km.
Pues si con esta escasa preparación me presente el día 12 en El Pindo equipado con mi mochila de hidratación, mis medias compresivas y untado de crema solar hasta las cejas para afrontar el reto.
En la línea de salida me encontré con Suso López Rama (Policía de Carnota y amigo) que me preguntó si ahora también hacia trail (el sabía de mis aventuras en BTT), y le digo que era el primero que iba hacer. Su contestación no pudo ser más demoledora “PUES HAS ESCOGIDO EL PEOR PARA EMPEZAR”, no podrías haber empezado por otro más suave que este es el más duro de todo el cicuito.
Si ya tenía dudas, en ese momento la idea de abandonar sobrevoló por mi cabeza, miraba a mi alrededor y todo era gente comentando carreras anteriores y citándose para la siguiente, y yo pensando “quien me mandara a mi meterme en estos fregados”.
La cuestión para mi es que ya antes de empezar me mi obligado a tomar dos geles ya que la glucosa no me subía de 70 mg/dl pese a haber desconectado la micro infusora a las 14,00 y ser ya las 17,00. Con la ingesta de los geles conseguí que antes de salir subiera hasta los 90mg/dl, y justo antes de salir tome uno más para poder aguantar.
Se dio la salida a las 17,30 aprox del muelle del Pindo, y salimos bordeando el mar para enfilar la arena de la playa y empezar a subir al monte.
En la salida me había colocado de los primeros, y creo que fue el primer error ya que en primera línea estaban todos los pros, los cuales salieron marcando un fuerte ritmo que intente seguir sin éxito y eso me quemó bastante. Tanto que en el km 3 aproximadamente pensé en abandonar ya que me sentía ahogado.
Seguí subiendo ya que sabía que en el km 4 estaba el primer avituallamiento, pero a medida que avanzaba metros me iban pasando corredores uno tras otro. Antes de llegar al avituallamiento me hago un control de glucemia y esta se encontraba sobre 90 mg, se mantenía, al mismo tiempo que iba ingiriendo agua la acompañaba de tragos de isotónica, al pasar el citado avituallamiento y viendo que el camino cada vez picaba más hacia arriba y por momentos, incluso íbamos a gatas para poder subir, me comí ½ barrita de gominola, y seguí tirando como malamente podía.
Conseguí coronar la cima del monte literalmente a gatas, y comenzamos a descender hacia O Fieiro donde se encontraba el segundo avituallamiento y se hacia el corte, el que no superara este punto antes de las tres horas debería abandonar. En la bajada, al igual que cuando voi en bici, arriesgue y recupere bastantes de los puestos perdidos en la subida.
Gracias que el día acompañó.

Pase por el punto de corte a las dos horas, con tiempo de sobra para poder continuar en la prueba, en el citado punto me hago otro control de glucosa y esta se encontraba en 130 mg/dl, por lo que decido no comer nada y continuar, pero cometí el error de no reponer agua en la mochila, y al comenzar la segunda subida al monte me quedé sin agua, lo que sumado a la dureza de la subida hizo que fuese un castigo muy duroestos 5 Km, durante los cuales volví a perder posiciones.Sumado todo ello a  que la glucosa me estaba subiendo en un primer control hasta los 150mg/dl.
Al final volvía coronar la cima y vuelta a bajar hacía la meta solo quedaban 5 km, pero las piernas ya no respondian, ya no tenían la agilidad de la primera bajada, y cada salto por las piedras hacia que me temblara todo el cuerpo.

No creo que el paraíso este muy lejos de aquí.
En la bajada, aunque a menos que en la anterior volví a recuperar algún puesto, debido a lo seco que iba por llevar más de una hora sin agua en el momento que vi un riachuelo, me tire a beber como si se me fuese la vida en ello.
Espectacular la carrera y las vistas.

 Al final llegue a meta en un tiempo de 3:30 horas, que supongo que será una burrada, pero yo puedo decir que he conseguido terminar el primer trail de mi vida, y aunque hoy dos días después me siguen doliendo las piernas, seguramente caerá algún otro.
En meta me esperaba mi esposa sufridora como siempre de mis retos, y al otro lado del teléfono Miguel, desde Barcelona preguntando si lo había conseguido y al enviarle su madre mi foto en la meta esbozó un “GUAY”. Ana desde Coruña preocupándose también por si había terminado. Al final mis logros son sus logros.
Reto conseguido.

Decir que la noche posterior después de los bajones de glucosa antes y durante la prueba provocaron un rebote en la misma que me obligó a hacerme varios controles durante la noche y aportar insulina extra para evitar una Cetoacidosis, cosa que logre amaneciendo con 85 mg/dl a la mañana siguiente.
Los retos de uno son los logros de todos nosotros. Hasta el siguiente…

viernes, 27 de junio de 2014

Y a la cuarta fue la vencida…




Digamos que si, después de tres fallidas, a la cuarta pude terminar una ruta sin ningún tipo de avería.
La primera fue la Ruta do salmón organizada por Bike Estrada en la localidad de La Estrada en Pontevedra, que coincidía con la fiesta del salmón en la localidad. Hasta allí nos desplazamos Mari Luz y yo para disfrutar de la ruta en homenaje al corredor local Alex Marque. Ya empecé con problemas con una rueda que me perdía aire, fallaba el tubeless; aún así después de darle aire iba rodando muy bien y entre los 30 primeros. Digamos que se me estaba dando bien, ya que era una ruta divertida y para todo tipo de aficionado. Pero al llegar al km 14, ocurre lo que nunca me había pasado; después de una bajada por piedras y al comenzar un pequeño repecho me parte la patilla del cambio. Al no llevar repuesto tocó volver por lo andado hasta un puesto de la organización que amablemente me llevaron en un coche hasta el punto de partida y para casa con apenas una hora de ruta. Como dijo alguien en su día “volveré”.
A la espera de que me acercasen al punto de partida.

A la semana siguiente tocaba ruta en Cedeira, organizada por el CC Punta Candieira, hasta allí me desplazo con los compañeros del CC Dumbria Oscar García Túñez y Víctor Trillo y  el colega del curro Pablo Montero. 
Al final, lo bonito, es compartir estos momentos.

Mirando el perfil de la ruta en un principio era de las que me gustan, con mucha trialera y senderos estrecho muy técnicos. Al llover la noche anterior se puso un poco más dura de lo esperado, por lo blando y resbaladizo del terreno. Después de pasar por una zona de bosque se me engancho una rama en el cambio e hizo que este se doblara un poco. Desmonté para enderezarlo y parecía que rodaba bien, pero nada más volver a montar a la segunda pedalada, me vuelve a pasar.....si, otra vez me rompe la patilla del cambio. No me lo puedo creer, dos semanas seguidas la misma avería. No os podéis imaginar como  me sentí, tan solo llevaba 12 km recorridos y otro abandono. Tocaba esperar a que los compañeros terminaran, ya que habíamos ido juntos en el mismo coche.
Dejavú??

Y cual fue la tercera, pues si, en el Desafío del Atlántico, la cicloturista con final en el mítico mirador de Ézaro, todo el año esperando por esta prueba y me veo obligado a abandonar esta vez por un pinchazo a la salida de Muxia y hacer casi 20 km con la rueda delantera pinchada, lo que obligó al abandonar al llegar a Dumbría, solo pude recorrer poco más de 50km. Enhorabuena todos los que lograron terminarla ya que la climatología complicó mucho la prueba.
Con lo bien acompañado que iba...

Y este Domingo día 15-06-14 me desplacé hasta Roxos al lado de Santiago de Compostela para participar en la 1ª ruta que organizaban Os Andadios.
Me levante a las 7,00 para desayunar, el día anterior había dejado preparado todo el equipo, ropa, hidratación, cremas, etc.  Monte la bici en el coche y salí destino Roxos, a donde llegué en 45 minutos.
Cuando llegue estaban montando la pancarta de la salido y meta, y me fui a recoger el dorsal me toco el nº 86.
Tengo que decir que la glucosa amaneció un poco alta este día y me vi obligado a inyectar 2 unidades de insulina Novorapid para contrarrestar, aunque posteriormente desconecté la microinfusora, como en todas las pruebas en las que participo.
La salida, relajada...

Se dio la salida a las 9,30, con 250 participantes aproximadamente, después de los dos primeros km neutralizados nos adentramos en una zona de bosque por senderos técnicos, lo que aventuraba una ruta divertida. Muchas de las zonas por las que estábamos pasando se notaba que hacía tiempo que no transitaba nadie, ya que habían sido adecentadas para la ocasión, zonas con muchas hojas caídas y terreno blando, menos mal que no había llovido, de lo contrario serian impracticables y harían la prueba mucho más dura aún.
Lo dicho, estaba siendo divertida hasta que llegaron esas subiditas por zonas sin pisar y desnivel del 30%, que hizo que la mayoría tuviésemos que echar pie a tierra y empujar la bici, así hasta en tres ocasiones distintas.
Lo dicho, pie a tierra..

En el km 15 hice una primera parada para controlar la glucosa, la cual estaba ya en 70 mg, por lo que tomé un gel con carbohidratos para que no siguiera bajando, y así fui hasta el avituallamiento sobre el km 23, allí volví a controlar la glucosa y estaba en 120 mg, el gel había hecho su efecto, con lo que solo comí un poco de sandía fresquita que con el calor que empezaba a hacer sabia a gloria, repuse agua en la mochila y volví a iniciar la marcha por la ruta larga ya que en ese punto se separaban ambas rutas.
Como 3 km más adelante, en una bajada en la que me emocioné, no me fije en las marcas de dirección y me metí por un camino equivocado, con lo que recorrí unos 2 km fuera de ruta y hubo que volver para atrás para volver a enlazar (todo cuesta arriba).
Lo mio son las bajadas.

Una vez coronado el monte llegó una bajada en trialera bastante larga, donde recuperé los puestos perdidos por el error cometido y llegamos al segundo avituallamiento, este ya solo para la ruta larga, una vez allí volvi a controlar la glucosa y estaba en 96 mg/dl, bien aunque aún quedaban subidas, por lo que ingerí bebida isotónica y comí un poco más de sandía.
Empezamos una subida más, donde en algún tramo toco pie a tierra una vez más, pero que terminaba en un descenso por la llamada trialera de Os Andadios, realizada por los organizadores para la ocasión. Del grupo de cinco que comenzamos la bajada, tan solo dos conseguimos bajarla montados, los demás prefirieron asegurar y llegar enteros al final.
Al terminar la trialera llegamos a un núcleo de viviendas y me creí que ya terminaríamos por ahí, pero no, tocó volver a subir todo lo bajado, para pillar una nueva trialera de descenso muy técnico, volver a subir otra vez, esta vez por un tramo del Camino de Santiago que lleva a Finisterre, y enfilar la última trialera que llevaba a meta que es la de la foto.
Al llegar a meta la glucosa se mantuvo en 91 mg/dl, durante la ruta consumí 2 litros de agua, ½ litro de bebida isotónica, un gel isotónico, varios trozos de sandía y al final el plátano que había pillado en el avituallamiento.
Ruta dura pero bonita y muy bien organizada, para volver el próximo año y ojalá acompañado de Miguel.
El Próximo objetivo los 66 km de la BTT da Caramiña en Camariñas donde hay buenos colegas y tiene pinta de ser dura pero dura.
Hasta la próxima entrada.
Domingo Beiro.

jueves, 19 de junio de 2014

II Desafío del Atlántico



Cuando este año mi padre y yo decidimos tomarnos un poco más enserio el tema de la bici, una de las pruebas que tenía entre ceja y ceja era el Desafio del Atlántico. Por muchas cosas: me había perdido la primera edición, lo bien que se porta la gente de Dumbría con nosotros, La Vuelta a España compartió parte del recorrido, discurre por parajes espectaculares y corría en casa. 
De padre a hijo, y de fondo la Cascada del Ézaro.

7 Junio era la fecha; llevaba una semana en Galicia, aprovechando el sol para hacer km´s y justo el día 7 las previsiones meteorológicas no eran nada buenas… Me daba pena por la gente que no conocía la zona, porque esos parajes con sol son de lo más bonito que puedes encontrar.
Mi padre y yo nos despertamos con tiempo de sobra para ir con calma y disfrutar del ambiente previo. Él repetía, pero a mí desde el segundo uno me impresionó el Desafío.
Muchos Pro´s y mucha ilusión.
Tras la recogida de dorsal y control de firmas, a por la bici y a la salida. Allí nos informan que los miembros del Club Ciclista Dumbría debemos llevar el ritmo de la marcha en el tramo neutralizado, para que el grupo no se fragmente demasiado.
Una organización de alto nivel. Gracias.

Pues ala, a la cabeza y a marcar un ritmo cómodo… Es una fiesta, charlamos, pedaleamos y sobretodo nos reímos. Todo marcha bien, pero se empieza a notar el viento de cara y eso nos afecta más a los que encabezamos el grupo. Da igual, mi único objetivo es disfrutar(como comenté con el crack de Victor Tasende) y mi padre va en mitad del pelotón, supongo que más resguardado.
Manteniendo el ritmo.


En Muxía nos espera el avituallamiento, al que por desgracia llegamos empapados, ya que a un par de km´s de la llegada se pone a llover con ganas. Menos mal que el grupo no se fragmento y la parada en el AV no es demasiado largo. Me cambio de maillot, pero eso no evita que me congele igual.
Podía esperar para llover...

Salimos de Muxía neutralizados, pero ya se palpaba algo de tensión… En el momento que comenzó el tramo libre, me sentí como un Hispania en la F1… Los gallos se pusieron a tirar y yo me quedé muy muy mucho. Aún así puse mi ritmo y a continuar.
La lluvia continuaba, pero acompañada de truenos y relámpagos…(¿lo de Desafío era por esto?). Desde el AV1 al AV2 calculo que un 80% de los km´s rodé sólo o en pareja… Al llegar al AV2 y ver que iba a enfriar si paraba, decido continuar. Gracias a Dios, porque engancho con el grupo que sería mi salvación.  Varios integrantes del Club Ciclista Álvaro Pino lo forman… Llevaban un ritmo cómodo y preferían esperar que cebarse con los que se quedaban. 
Los Pro´s tambien se mojaron.... y mucho.

Al llegar As Paxareiras, corono con un componente de este Club, y charlo con él; me dice que no arriesgue en la bajada que al llegar al llano nos agruparemos y pasaremos a todos los que nos adelanten en la bajada. Dicho y hecho, al terminar la bajada fila de a uno y a tirar, DISFRUTÉ COMO UN ENANO… Vaya ritmo, darme más desarrollo…. Espero que haya algún segmento strava y mientras, me planteo que con ese ritmo, no se si llegaré a coronar el Mirador de Ézaro.

Para pocas bromas la subida...
Pero es a lo que iba, a subir… Inicio la subida, ritmo cómodo y a apretar los dientes… El público y los amigos en las rampas duras me dan el empujón necesario para poder decir.
TERMINÉ EL DESAFÍO DEL ATLÁNTICO SIN PONER EL PIÉ A TIERRA EN LA SUBIDA AL MIRADOR DEL ÉZARO.
Agradecer a la organización, al C.C. Dumbría, a los voluntarios, a los fotógrafos J. Parri y B. Corbal por brindarnos la oportunidad de disfrutar de este espectaculo.

jueves, 1 de mayo de 2014

2ª Etapa Volcat 2014

La etapa reina de la Volcat 2014, era el faro que iluminaba el "proyecto" que empezamos mi padre y yo, este año.
Coincidiendo con la Semana Santa, mis padres me darían una visita por Barcelona y aprovechando esta circunstacia, inconscientemente, nos inscribimos en esos 85km de Igualada a Cardona.

Se acercaba la fecha y decía "QUE CARALLO FIXÉMOS"; estaba cagado.

Jueves por la tarde llegaban mis padres tras casi 10 horas de coche, con los 2 hierros a cuestas. Cenamos y a descansar, que al día siguiente saliamos a soltar piernas.
Vaya cena. Tortilla casera, queso de arzua y chorizo de la matanza.

El viernes hicimos una ruta cortita en la que apreté algunos km a mi padre en las subidas, aprovechando la vuelta para ir a por el pan y hablar.

Por la tarde disfrutamos los 3 de un paseo por la Barceloneta y un zumo.
Disfrutando de la tarde de reláx.

Sin mi madre, esto no sería así. Nos cuida como si estuviésemos en un equipo profesional y no nos falta de nada. El arroz negro de la cena no era una maravilla, sino lo siguiente. Gracias.

Sábado, el día marcado. A las 06.00 nos levantamos, desayunamos y camino a Igualada.

Al llegar a Igualada se confirma lo que pensaba... VAYA NIVEL.
Recogida de dorsal, últimos preparativos y nos colocamos en las últimas posiciones.
La idea era hacer toda la etapa juntos. La salida era neutralizada, hasta llegar a las pistas... y aun así nos situábamos de últimos.

En el km 10 decidímos que yo tiraré y mi padre irá a su ritmo. No tengo esperanzas de que termine. Esto es muy duro.

Empiezo a recuperar posiciones, con menos esfuerzo del esperado, pero el tiempo  perdido en la salida me pasa factura. Aproximadamente en el km 40 se me suben los isquios y los cuadriceps de las 2 piernas... vaya panorama. Queda la subida más dura y la otra mitad de la prueba.
Camino hasta que baja la tensión muscular y el piñón grande se hace mi amigo hasta encontrar sensaciones.

No pensaba parar en todos los AV, ya que siempre prefiero ir largo de carbohidratos para evitar hipoglucemias y pensaba que no lo necesitaría. Al final, paro en todos menos en el primero. Ya perdí la cuenta de la cantidad de bebida isotónica que ingerí, pero si no me fallan los cálculos más de 4 litros y 3 barritas.

Fueron pasando los kms y la idea de abandonar se iba esfumando.

Al llegar a Cardona lo primero que hago es llamar a mi padre, pensando que estaría en el coche de la organización. No contesta, pero no hace mucho que se conectó al whatsapp. Que raro.

Voy a por un plato de pasta y hago una medición de glucosa. Hipoglucemia, pero la pillo a tiempo. Perfecto, eso quiere decir que la glucosa se mantuvo estable durante la prueba.
La pasta y la bebida isotónica corrigieron la hipoglucemia.

Me ducho, monto la bici en el camión y sigo sin saber nada de mi padre. La organización dice que ya podemos subir al bus (sólo había uno) y mi padre todavía no llegara. Pasan algunos minutos y suena mi móvil, es mi padre. Le digo que baje que sale el bus. Ni le pregunto como llegó. Pero abro el strava y veo que completó la prueba. No seré capaz de plasmar aquí lo que sentí, pero no exagero, si digo que es de los días más felices de mi vida. Fue genial ver como llegaba montado en la bici, él tuvo que notar lo orgulloso que estaba.

CAMPEÓN
Ahora sólo queda que continúe la fiesta.

Y para recuperar...Paella de marisco en el Port Olimpic.

lunes, 28 de abril de 2014

Volcat 2014

MI SEGUNDA EXPERIENCIA EN UNA GRAN RUTA

En este caso se trata de la Volcat 2014 en la segunda etapa entre Igualada y Cardona con un recorrido de 85 km y un desnivel acumulado de 2500 metros.
El perfil ya imponía. Era la etapa reina.

Toco madrugar, nos levantamos en Barcelona a las 6 de la mañana mi hijo y yo y nos desplazamos en el coche hasta Igualada donde era la salida. Llegamos allí a las 8,00 y después de buscar donde aparcar nos dirijímos a la recogida de dorsales.

Se dió la salida a las 9,00 con un total de 320 participantes y después de unos cuatro km de recorrido por el casco urbano de Igualada no adentramos ya en la zona de monte (off-road), y hasta el final seria ya prácticamente el último contacto con el asfalto. Por delante 80 km de puro monte con zonas de trialeras, algo de fango, alguna bajadita; y muchas subidas, o al menos a mi me lo parecieron.

Debo decir que salí con la duda de sí sería capaz de terminar, y más cuando a los pocos km ya no llevaba a nadie precediéndome... tan solo escuchaba a mi cola, la moto de la organización.

Más o menos sobre el km 10, viendo como Miguel “se aburría” esperándome le dije que tirara, que yo iría a mi ritmo, y que si no aguantaba abandonaría.

En mi cabeza llevaba memorizado el perfil de la etapa, y sabía de los km en los que coincidían las subidas más fuertes. Me basaba en ello para cargarme de moral, consciente de que después de pasar determinado km vendría una bajada para descansar, y así con esa esperanza fui esperando pasar el km 50, en el que según mis cálculos, era la subida más fuerte con 1000 metros de desnivel. Al mismo tiempo este km 50 era para mi el punto de inflexión; me decía, si llego a él, como después se suaviza el terreno seguro que logro terminar. Cuando digo terminar, me refiero al tiempo mínimo establecido por la organización para picar tiempos.



Miguel dice que iba sobrado, hasta podía saludar.  Foto: Francésc Lladó.

Logré pasar el citado punto kilométrico con éxito, pero mi sorpresa fue que el terreno seguía igualmente duro. Incluso un poco más rompe piernas. Con sucesivos toboganes y con mucha piedra o grava suelta en las bajadas, lo que te impedía descansar y recuperar en los descensos.



Por sí la dureza fuese poca, sobre el citado km 50, más o menos, se me resecó totalmente la cadena después de pasar por la trampa de la zona fangosa, y de ahí hasta el final la cadena fue chirriando y pidiendo a gritos un poco de grasa... la verdad es que pensé que no me aguantaría.

La mecánica sufrió lo suyo. La primera visita al llegar, Ciqlo Betanzos.

Sobre el km 70 se encontraba el último avituallamiento, en el ya no paré, y tire con todas las fuerzas hasta el final, para poder entrar en tiempo, lográndolo en un tiempo de unas 7 horas aprox.

Debo ser honesto y decir que si no supiera que Miguel estaría esperando por mi en la llegada seguramente hubiese abandonado, ya que el hacer más de 70 km en solitario me ha quemado bastante. Pero a él le hacia tanta o más ilusión el que yo terminase, por lo que este reto alcanzado ha sido gracias a ti Miguel. Por lo que puedo gritar: VA POR TI MIGUEL.
 Gracias por tu ayuda al hacerme creer que lo podía lograr.
Un gran fotógrafo que esperó paciente a mi llegada.


Comentar también, que la glucosa se mantuvo en una media de 120 mg/dl durante las 7 horas de la etapa. En la que consumí ½ litro de bebida isotónica y 1/2 barrita energética de Nutrisport. Además de unos dos litros de agua aprox. Una vez terminada hubo que conectar la micro-infusora ya que la glucosa empezaba a subir.
La cena en la Barca del Salamanca no podía faltar. Esta vez acompañados por nuestro gran anfitrión Gabi.

Al terminar vuelta en autobús hasta el punto de partida para recoger el coche y volver a Barcelona donde nos esperaba nuestra sufridora Mª Luz con una tarta de manzana sin azúcar para recuperar fuerzas.

¿Cuando será la próxima?